Yo, Guillermo
Sáenz de San Pedro Calvo, pido perdón. Pido perdón por sonreír. Pido perdón por
alegrarme. Pido perdón por emocionarme. Pido perdón por disfrutar. Pido perdón
por haber sido tan feliz con cada gol, con cada victoria y, sobre todo, pido
perdón por haber celebrado el título de la Eurocopa recién conquistada por la
Selección.
Ahora, pasada la
euforia, comprendo la gravedad de mi comportamiento durante este mes de
competición. Con un país en crisis, con cinco millones de parados, no se me
ocurre otra cosa que disfrutar de la alegría que me brinda el fútbol. Quiero
pedir también perdón en nombre de todos los millones de personas que han
vibrado con los triunfos de La Roja y han salido a celebrarlo a la calle. Qué
insensatez.
Quiero pedir
perdón por no estar desde que me despierto hasta que me acuesto dejándome la
piel y buscando soluciones a la salida de la crisis. Quiero pedir perdón por no
estar todo el día triste y preocupado por la amarga situación que atraviesa mi
país. Quiero pedir perdón por ver un partido, disfrutar, y a la vez ser
consciente de que hay graves incendios en Valencia.
Pido perdón a
todos esos que se han hartado de decir que cómo podíamos celebrar nada cuando
estábamos en semejante situación. Teníais razón. Supongo que vosotros dedicáis
cada minuto, cada segundo, de vuestro tiempo a buscar grandes ideas con las que
salir de la crisis.
Supongo que tenéis un rostro grave y que vivís en un duelo
permanente por la triste coyuntura que vivimos. Supongo que os habéis prohibido
sonreír. Que os habréis prohibido las pequeñas alegrías de la vida. Que no
saldréis con vuestros amigos. Que todo vuestro tiempo está dedicado a buscar
cómo ayudar a los demás. Sois admirables y todos deberíamos seguir vuestro
ejemplo.
Pero sucede que
somos imperfectos. Vivimos en España. Por lo general, nos gusta sonreír. Nos
gusta vivir con optimismo a pesar de la tormenta. Nos gusta reírnos. Tomarnos
una caña con los amigos. A veces, sólo a
veces, vemos telediarios y leemos periódicos. Incluso llegamos a ser
conscientes de los problemas sociales que sufrimos.
Y, a pesar de todo eso, lo
hacemos compatible con intentar vivir felices y aprovechar las alegrías que
llegan a nuestras vidas. Una de ellas ha sido la de la Selección. Esperemos que
nos entendáis. Y, de nuevo, si os habéis sentido ofendidos, os pedimos perdón
por ser imperfectos. Perdón por sonreír.

Buena explicación de lo que significa el fútbol para muchos. Es algo que nos evade de tanta desgracia. Yo también tengo que pedir perdón por disfrutar de una Eurocopa magistral, en medio de un caos de País, pero algo es algo.
ResponderEliminarNo pidáis perdón y disfrutad al máximo, bastante tenemos con tanta crisis y tanto pesado que nos la recuerda a cada momento, por si no la sufriéramos bastante.
ResponderEliminarLa roja lleva años (casi los mismos que llevamos de crisis) haciendo que todos vivamos ratos de máxima felicidad, aunque luego cada uno tengamos nuestros problemas. Es la vida.
VIVA LA SELECCIÓN!!!
Es que yo no lo veo incompatible para nada eh. Tu puedes estar preocupado por los problemas que tienes y a la vez disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, es como decir que como estamos en crisis no deberías de hablar con tus amigos, o salir con tu novia o comer con la família, que eso no toca, con la que está cayendo.
ResponderEliminarPor celebrar un gol de la selección o de mi equipo no me olvido de lo que está pasando en España ni eso me convierte en un despreocupado.
Creo que en realidad la gente que dice eso es, o bien gente a la que no le gusta el fútbol o bien gente que directamente no va con la selección española.
Es que joder, si también nos quitan el fútbol...un abrazo amigo!
De acuerdo con todo el artículo y con la frase de Matías que lo resume muy bien:
ResponderEliminarEs que joder, si también nos quitan el fútbol...